SCP-240 : Dibújame un avión

Information

Fotografía en papel de SCP-240 en vuelo.

Name: Dibújame un avión
Author: MrPsyche
Rating: 1/1
Created at: Mon Oct 21 2024

Traducción sin revisar. Es posible que encuentres errores en este documento. Puedes corregir los problemas que veas, pero la revisión no será aprobada hasta que el Equipo de Traducciones se haga cargo.
Ítem #: SCP-240
Clasificación del Objeto: Seguro

Procedimientos Especiales de Contención

SCP-240 debe permanecer en un contenedor con atmósfera controlada en la Instalación de Almacenamiento Seguro de Artefactos del Sitio-77. Para evitar la infiltración de aire en el rotor de SCP-240, su tubería debe estar permanentemente cubierta con cinta adhesiva estándar. Debido al deterioro gradual de los materiales que componen SCP-240, un técnico es responsable de inspeccionar la estructura metálica dos veces por semana.

Con el fin de mantener al público en general inconsciente de SCP-240, se ha establecido una historia de tapadera sobre las circunstancias que rodean la desaparición de la PdI-240.

Descripción

SCP-240 es un vehículo hecho a mano construido por la PdI-240 de los restos de un avión militar Lockheed P-38 Lightning, diseñado para viajar por el aire usando la respiración como combustible. El objeto está constituido por una base octaédrica de barras y vigas metálicas unidas a cuatro ruedas y un rotor central, que permite la rotación de un mástil al que están unidas dos hélices. La estructura metálica de SCP-240 ha sido ensamblada de tal manera que proporciona un lugar para que un piloto se siente mirando al rotor.

La parte del rotor que mira al piloto contiene un tubo, tapizado con tela de paracaídas, que conecta el exterior y el interior del rotor. Cualquier aliento expirado que entre en el tubo fluirá hacia una bolsa sellada tejida con tela de paracaídas y situada en el interior del rotor. Cuando el piloto exhala dentro de SCP-240, sus hélices comienzan a girar inmediatamente, permitiendo que despegue con mucha más fuerza de la que debería ser posible.

SCP-240 mantiene sistemáticamente una trayectoria ascendente, ya que su dirección no puede ser controlada debido al hecho de que no posee timón. Sin embargo, no representa ningún peligro para su piloto, ya que el objeto planea automáticamente hacia el suelo tan pronto como deja de ser accionado por la respiración.

Anexo 240.1

PdI-240.

Descubrimiento

SCP-240 fue descubierto el 08/07/1944 en el desierto del Sáhara, al sur de Marruecos, tras varios informes a las autoridades locales sobre un objeto volador no identificado. Dentro estaba el cuerpo del autor y aviador Antoine de Saint-Exupéry (PdI-240),1 que había sido reportado como desaparecido el 31/07/1944, unos días después de haber despegado en un Lockheed P-38 Lightning en una misión de reconocimiento para las Fuerzas Aliadas durante la Segunda Guerra Mundial.

Se estableció que la PdI-240 estaba a una altitud extremadamente alta a bordo de SCP-240, lo que resultó en su asfixia. Más tarde, durante la autopsia, se comprobó que esta ocurrió fuera de la atmósfera terrestre. La interrupción del suministro de aliento a SCP-240 causó que el objeto descendiera durante un período prolongado, durante el cual había sido visto y reportado a las autoridades.

Anexo 240.2

Material Recuperado

Tras el descubrimiento de SCP-240, se encontró en el cadáver de la PdI-240 un borrador del epílogo para el cuento poético El principito, escrito unas horas antes del primer despegue de SCP-240. Como El principito fue publicado después de la muerte de su autor, en 1946, la Fundación no era consciente de la naturaleza semi-autobiográfica del libro en 1944. Dado el lugar que ocupa PdI-240 en la narrativa a través de su alter ego "el Aviador",2 el siguiente borrador puede ser visto como un relato ficticio de los eventos que llevaron a la muerte de la PdI-240 y la creación de SCP-240.

Habían pasado años desde que el Principito fue mordido mortalmente. Si uno levantara la vista, aún podrían verme atravesar el cielo y sus nubes con mis compañeros mecánicos. Ay, los tiempos habían cambiado. El peso de los años y las cicatrices de la guerra habían dejado una marca indeleble en mi alma. Mientras navegaba por el aire, perdido en mis pensamientos, otro accidente de avión estaba a punto de ocurrir sin previo aviso. No sé si el destino me estaba jugando trucos, pero la historia parecía repetirse.

Me senté allí entre los restos y escombros del avión, una mezcla de melancolía y gratitud extraña envolviéndome. Mi amigo era realmente robusto, pero el accidente había dejado factura; se necesitaba acción si quería salvarlo. Así que me incliné hacia él, mis labios rozando su todavía caliente marco de metal, y en un gesto desesperado, comencé a soplar fervorosamente. En un frenético boca a boca, soplé lo mejor que pude, una y otra vez, hasta que había soplado toda la vida que le deseaba. Quizás la mayoría de la gente no lo sepa, pero la amistad entre un Avión y su Aviador es profunda, incluso trascendental. Va más allá de la carne y del metal.

En cuestión de momentos, mis pulmones estaban secos. El trabajo estaba lejos de terminar, por supuesto. Reflexioné sobre cómo lo repararía. Dañado. No dañado. Roto. No roto. Cada pieza pasó meticulosamente entre mis manos y mi ojo experto. Mezclé su viejo cadáver con mis sueños más salvajes. El Avión necesitaba respirar, caminar y sobre todo volar de nuevo. Día y noche, me puse a trabajar con un fervor infantil para sanarlo hasta que el naufragio tomó una nueva forma, abrazando la renovación.

Finalmente, una mañana, cuando los primeros rayos del sol tocaron el horizonte, me paré ante el Avión, transformado, una fusión perfecta del metal frío y la magia perdida de los adultos, dispuesto a desafiar las inmutables reglas de la gravedad.

Sin vacilar, me subí sobre los hombros de mi fiel compañero. Era hora de dejar atrás un mundo que no tenía nada más que la guerra para ofrecernos. En un último aliento, el avión se elevó hacia los cielos. Su trayectoria guiada hacia las estrellas, donde residía el que una vez había despertado el alma infantil dentro de mí, ¡el Principito!

Y en el silencio infinito del espacio, entre las brillantes constelaciones, el Principito y yo nos reunimos por fin. Unidos para siempre por nuestro amor compartido a la aventura, la amistad y la imaginación, trascendiendo más allá de los límites del tiempo y el espacio.

A pesar de la naturaleza novelística del texto, se ha establecido que describe la creación de SCP-240 alterando la realidad. Siguiendo esa misma lógica, es probable que el Principito represente una anomalía que permitió a la PdI-240 adquirir estas habilidades cuando se encontraron en el pasado. La anomalía pudo haber sido neutralizada incluso antes de que la Fundación la descubriera, con el Principito habiendo perdido la vida para alcanzar su asteroide, tal y como se indica en la novela. La investigación está en curso.

.

.

.

Anexo 240.3

Imagen satelital

En 2005/05/24, un satélite de la Fundación usado para mapear el interior del principal cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter vio lo que parecía ser una réplica de SCP-240 tendido sobre un asteroide. Pese a los múltiples intentos de localizarlo, no ha sido fotografiado de nuevo. En consecuencia, debido a la falta de información disponible, es actualmente imposible sacar conclusiones o establecer un vínculo directo entre SCP-240 y esta supuesta réplica.

Algunos investigadores afirman ver dos siluetas humanoides en la fotografía, una alta y otra baja, mientras que otros sostienen que se trata de defectos o artefactos. Es necesario seguir las investigaciones para determinar la validez de estas afirmaciones.


Unless otherwise stated, the content of this page is licensed under Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License.